En su análisis de los resultados del IPC de julio, ambas organizaciones empresariales subrayan que la demanda interna tardará en recuperarse, por lo que estiman que el crecimiento de la economía española en los próximos trimestres dependerá en gran medida del avance de nuestras exportaciones. Por ello, señalan que "las empresas deben mejorar su competitividad en los mercados internacionales y resulta necesario mantener la línea de moderación salarial, ya que redundará en una mejora de la competitividad de la economía y propiciará una recuperación que permita comenzar a crear empleo".
CEOE y CEPYME añaden que, en el contexto económico actual, el consumo de las familias se ve lastrado por la desfavorable evolución de las expectativas que recogen el comportamiento negativo del mercado laboral, una menor renta disponible y el increemnto de impuestos.
Para las organizaciones empresariales hay que seguir ahondando en reformas estructurales que contribuyan a aumentar la competitividad. |